- Verdura, Maria (52)Tercera clase · No sobreviviómadre de Josefina; hermana de Nicola Verdura, bisabuelo de Eugenio
- Pica, Juan (no aparece en la lista)Tercera clase · No sobreviviópadre de Josefina
- Pica, GiuseppinaTercera clase · SobrevivióJosefina, dieciséis años
- Pica, NicolaTercera clase · Sobrevivióel hermano o el primo de Josefina, los dos llamados Nicolás
- Pica, NicolásTercera clase · Sobrevivióel hermano o el primo de Josefina, los dos llamados Nicolás
- Pica, LorenzoTercera clase · Sobrevivióprimo de Josefina, según el trabajo escolar; para Eugenio, el mismo Juan
- Pica, Juan (hijo) (no aparece en la lista)Tercera clase · No sobrevivióhermano menor de Josefina
- Pica, Pascual (no aparece en la lista)Tercera clase · No sobrevivióhermano menor de Josefina
- Paulina (no aparece en la lista)Tercera clase · No sobreviviócuñada de Josefina, recién casada con Nicolás
Los Pica eran de Fragneto Monforte, un pueblo de la provincia de Benevento, en el sur de Italia. Juan Pica administraba las tierras de la condesa del lugar, doña Carlotta Cirelli de Pellegrini, y con ese trabajo mantenía a su esposa, María Verdura, y a sus cinco hijos: Nicolás, María Rosa, Josefina, Juan y Pascual.
Juan había pasado por la Primera Guerra Mundial y temía que viniera otra, y que tuviera que ir su hijo mayor. Por eso convenció a Nicolás de viajar a la Argentina, cerca de la familia de su madre, los Verdura, en el sur de la provincia de Santa Fe. Nicolás alquiló un campo entre San José de la Esquina y Los Nogales, y desde allí mandaba cartas llamando a todos. Al final los convenció. Volvió a Italia para ayudar a organizar el viaje y para casarse con su novia, Paulina, que lo había esperado. Convenció también a dos primos: Nicolás, soltero, y Lorenzo, que dejó en Italia a su esposa y a una hija de seis meses, porque quería ver primero el país que su primo tanto ponderaba.
Juan vendió todo lo que tenía. Antes de partir acompañó a su hija María Rosa a Roma, porque quería ser monja, y ella se quedó. El 11 de octubre de 1927 los demás se embarcaron en Génova en el Principessa Mafalda, rumbo a Buenos Aires: Juan y María, los hijos Nicolás, Josefina, Juan y Pascual, la nuera Paulina y los dos sobrinos.
La noche del naufragio, Josefina perdió de vista a su familia. Murieron sus padres, sus dos hermanos menores y su cuñada. Tenía dieciséis años. Llegó a Río de Janeiro sin recordar cómo, sin saber quién la había socorrido, y durante un tiempo esperó que sus padres y hermanos estuvieran vivos en algún lugar de Brasil, en Montevideo o en Buenos Aires. En Río quedó al cuidado de la esposa del cónsul de Italia, que le dio casa, comida y ropa. Su hermano Nicolás llegó a Montevideo en el buque francés Formose; los primos Nicolás y Lorenzo, a Buenos Aires. Josefina, que era muy creyente, solía decir: «Dios te manda sólo lo que eres capaz de soportar».
El 7 de noviembre de 1927 llegó a Buenos Aires sin equipaje alguno, y allí la esperaba su tío Miguel Verdura. Viajaron en tren hasta Los Nogales y de la estación al campo en sulky; el puente sobre el arroyo estaba roto por las peleas políticas de la época, y cruzar no fue fácil. El lugar no se parecía en nada a su tierra. Fue a vivir con su tío Nicola Verdura, casado y con hijos, y la niña mimada de una familia de clase media pasó a ser la que cocinaba, cuidaba a los chicos y, en la cosecha, juntaba maíz. No la dejaban asistir a las clases del maestro que venía a la casa a enseñar a sus primos; ella aprendía escuchando a escondidas. Los tíos le permitieron aprender a coser: se recibió en la Academia de Corte Parisien Mendia, de Buenos Aires, con diez en todas las materias, y el tío Miguel le compró la máquina de coser.
Los primos se quedaron poco tiempo en Los Nogales. Volvieron a Buenos Aires, pusieron un vivero y lo tuvieron hasta el final de sus días. Por miedo al mar, nunca volvieron a Italia. Lorenzo no volvió a ver a su esposa ni a su hija, que por el mismo miedo nunca se animaron a venir. Se escribían, y ninguno de los dos volvió a formar pareja.
María Rosa, Rosina, llegó a la Argentina como la hermana Tomasina, la primera de las Pías Discípulas del Divino Maestro en el país. En el verano de 1931, cuando el fundador, Santiago Alberione, pidió misioneras, ella fue la elegida para la Argentina, y contó después que sintió una fuerte resistencia antes de aceptar: tenía que cruzar el mar donde habían muerto sus padres. Partió el 10 de diciembre de 1931 en el Conte Verde y llegó a Buenos Aires el 30 de diciembre. Son las fechas de la página de la congregación; el trabajo escolar sobre Josefina dice 1936. Fue superiora de las casas de Florida, Buenos Aires, Córdoba y Mar del Plata, y en Mar del Plata las dos hermanas se visitaron cada vez más en los últimos años. Murió el 14 de febrero de 1992. Josefina recibió la noticia mientras hacía una torta de cumpleaños.
En 1944 Josefina conoció a Nicolás Viglione, viudo, con un nene de seis años y una nena de dos. Las familias Viglione y Verdura eran vecinas, y aun así los dos se pusieron de novios por carta, por correo. El tío consintió el casamiento; la tía, ofendida, lo tomó como un abandono y no fue. Vivieron en el campo hasta 1948 y después en una casa en San José de la Esquina, donde Nicolás era mecánico y el taxista que llevaba a los pasajeros desde y hacia la estación. Tuvieron dos hijas, y Josefina crió a los cuatro chicos sin ninguna diferencia.
En el pueblo era «la modista». Cosía para la familia y para afuera, hacía hasta trajes de hombre, enseñó a coser a muchas mujeres, y con ese dinero pagó los estudios de sus hijas. La casa siempre estaba llena. Una de las habitaciones se volvió sala de oración, con santos, estampitas, rosarios y velas. Les pidió a sus hijos que, si se enfermaba, no la dejaran en el hospital, y murió en su casa, en su cama, en 2002.
Eugenio pasó muchos veranos en San José de la Esquina con su abuela, Anita Graciosa Verdura, hija de Nicola, que prácticamente lo crió y fue muy cercana a Josefina hasta el final. Guarda la sonrisa de su tía: lo había perdido todo en el naufragio y formó una familia, con amor para todos los que la rodeaban.
Queda un punto abierto. En la lista de sobrevivientes hay tres Pica de tercera clase: Lorenzo, Nicola y Nicolás. Según el trabajo escolar, son el hermano Nicolás y los dos primos. Eugenio lo recuerda de otro modo: para él, Lorenzo y Juan eran la misma persona, conocida por uno u otro nombre, y en una fotografía anotada por él el padre aparece como «Juan Pica (Pasquale di Lorenzo)» —en italiano, di Lorenzo quiere decir hijo de Lorenzo—. La lista de 1927 se escribió de oído y no lo resuelve. Las dos versiones quedan aquí.
Juan Pica y María Verdura con sus hijos, en Italia, antes del viaje. Josefina es la nena de la izquierda; María Rosa, la futura hermana Tomasina, está a la derecha. Josefina Pica, de joven. Las calificaciones de Josefina en la Academia de Corte Parisien Mendia, de Buenos Aires. Diez en todas las materias. Josefina, en un retrato coloreado a mano. Josefina vestida de novia, en su casamiento con Nicolás Viglione. Josefina y Nicolás Viglione. María Rosa Pica con el hábito de las Pías Discípulas del Divino Maestro. La madre Tomasina.
Fotografías del archivo de la familia, enviadas por Eugenio Daniel Griegues.
María Verdura, mi tía bisabuela, era la hermana de mi bisabuelo Nicola Verdura. Murió en el naufragio junto a su marido Juan Pica. Mi tía Josefina (Giuseppina) Pica Verdura sobrevivió al naufragio con solo 16 años, y vivió junto a la familia de mi abuela y bisabuelo, los Verdura, en un pueblo de Santa Fe, San José de la Esquina. La hija de Josefina, mi tía Ana María Vigliolne, Pili, aún vive en San José de la Esquina y tiene muchas anécdotas.
Mi tía Josefina era hermana de la conocida monja, la hermana Tomassina, María Rosa Pica Verdura. La hermana Tomassina no subió al barco con su familia: se quedó en Italia para ordenarse monja, y por eso vivió.
El texto se apoya en los mensajes de Eugenio Daniel Griegues, de octubre de 2026, y en Historia de una inmigrante italiana, trabajo de los alumnos de 4° año de la EEM N° 226 de San José de la Esquina, escrito a partir de los relatos de Ana María Viglione, hija de Josefina. Lo que se cuenta de la hermana Tomasina en la congregación —la elección para la Argentina, el viaje de 1931, las casas y su muerte— viene de la página de las Pías Discípulas del Divino Maestro (pddm.org). Los nombres de a bordo son los de la lista de sobrevivientes y víctimas de 1927.
Contada por Eugenio Daniel Griegues. Recibida el 3 de octubre de 2026.