Ir al contenido
25 de octubre de 1927 · 25 de octubre de 2027
Terceira Classe
26 de octubre de 2026

Anacleto Bernardi, el conscripto del Principessa Mafalda

En Brasil casi nadie recuerda el Principessa Mafalda. En la Argentina, el 25 de octubre tiene nombre: es el Día del Conscripto Naval. La fecha se instituyó hace cincuenta años y recuerda a un pasajero del barco, Anacleto Bernardi, un muchacho de 21 años que estaba a bordo casi por casualidad.

Nos lo recordó un comentario llegado de la Argentina, después del texto de los 99 años: “Aquí en Argentina sí lo recordamos, y mucho.” Hay una localidad con su nombre, donde se hace una vigilia la noche del 24 al 25 de octubre.

Quién era

Anacleto Bernardi nació el 13 de julio de 1906 en San Gustavo, provincia de Entre Ríos. En enero de 1927 se incorporó a la Armada Argentina para cumplir el servicio militar y fue elegido para la dotación de la fragata Presidente Sarmiento, el buque escuela, en el viaje de instrucción de ese año. En el camino enfermó de los pulmones. Con la fragata amarrada en Génova, la Armada dispuso que volviera a casa en un barco comercial, y con él fue el cabo principal artillero Juan Santororo, encargado de cuidarlo.

El barco era el Principessa Mafalda. En la lista de a bordo, los dos están en segunda clase: “Bernardi, Anacleto (21), argentino”, entre los muertos, y “Santororo, Juan”, entre los que se salvaron.

Página de la revista Caras y Caretas de 1927 con los retratos de Bernardi y de Santororo, con uniforme de marinero, y entre ellos el radiotelegrafista Luis Reschia.
Bernardi, a la izquierda, y Santororo, a la derecha, de uniforme, en Caras y Caretas, pocos días después del naufragio. En el medio, el radiotelegrafista del barco, Luis Reschia.Caras y Caretas, Buenos Aires, noviembre de 1927 · Biblioteca Nacional de España

La noche

Caras y Caretas publicó los retratos de los dos con unas pocas líneas debajo. Sobre Bernardi: “Regresaba a la patria dado de baja de la tripulación de la Sarmiento, a causa de una pulmonía de la cual se hallaba convaleciente. Llevó a cabo actos temerarios de arrojo y valor, salvando la vida a once personas. Colaboró en la penosa tarea de librar del pánico a los náufragos enloquecidos de terror. Fue un héroe que para coronar su hazaña en la madrugada del siniestro ofreció finalmente su salvavida a un anciano que se ahogaba.” Y terminaba: “¡Bravo entrerriano, murió como un argentino!”

Sobre Santororo, la revista cuenta que “hizo prodigios de coraje para serenar al pasaje enceguecido de miedo” y recogió a nado a varios náufragos desorientados entre las olas, hasta salvarse él mismo “después de una abrumadora tarea humanitaria y heroica”.

En Río de Janeiro, la revista O Malho encontró a Santororo entre los sobrevivientes y lo llamó “un verdadero héroe”. Contó que había salvado a “once o más personas”, y que mostró a los periodistas la libreta de identidad de otro marinero, también argentino, “que hasta el último momento se ocupó de salvar las vidas ajenas, y que, sin embargo, no consiguió salvar la suya”. La revista no dice el nombre.

Columna de O Malho de 1927 con el título Um heróe!, sobre João Santororo, marinero de la Armada Argentina.
"Um heróe!" (¡Un héroe!): Santororo en O Malho. Al final, la libreta del compañero argentino que no se salvó.O Malho, Río de Janeiro, 5.11.1927, p. 60 · Hemeroteca Digital Brasileira

Las dos revistas dan los mismos “once” salvados, una a Bernardi, la otra a Santororo. Así nos llegaron las historias de aquella noche: contadas por quienes estuvieron allí, por periodistas que las oyeron en el muelle, a veces mezcladas. Lo que todas dicen es lo mismo: los dos marineros, que podían haberse ocupado solo de sí mismos, pasaron la noche ayudando a los demás, y uno de ellos no volvió.

Según la Armada, en el regreso del viaje de instrucción la Sarmiento se detuvo en el lugar del naufragio, y el comandante ordenó rendir honores militares al conscripto que había salido de su dotación.

La memoria

En la Argentina, el nombre de Bernardi quedó. La estación de ferrocarril y la localidad de Conscripto Bernardi, en Entre Ríos, llevan su nombre. En San Gustavo, donde nació, y en las bases de la Armada hay placas, bustos y monumentos, y cada 25 de octubre hay actos en su memoria.

La estación de ferrocarril Conscripto Bernardi, con el cartel del nombre bajo el techo verde del andén.
La estación Conscripto Bernardi, en Entre Ríos, que dio nombre a la localidad.Gaceta Marinera (Armada Argentina)
Placa de bronce: La Armada Argentina al conscripto clase 1906 Anacleto Bernardi, al cumplirse el 80º aniversario de su heroico fallecimiento a bordo del buque Principessa Mafalda, 1927 octubre 2007.
La placa de la Armada Argentina a los 80 años de su muerte, en 2007: "al conscripto clase 1906 Anacleto Bernardi".Gaceta Marinera (Armada Argentina)
Placa del Concejo Deliberante de Río Grande en reconocimiento al conscripto naval Anacleto Bernardi, 25 de octubre de 1927 a 25 de octubre de 2000.
La placa del Concejo Deliberante de Río Grande, en Tierra del Fuego, de 2000: "quien ofrendó su vida en cumplimiento del deber ayudando al salvataje de pasajeros y tripulación".Gaceta Marinera (Armada Argentina)
Busto dorado de Bernardi, con uniforme de marinero, sobre un pedestal de piedra, rodeado por cuatro proyectiles de artillería pintados de dorado, frente a un edificio de la Armada.
El busto de Bernardi en una escuela de la Armada Argentina.Gaceta Marinera (Armada Argentina)
Dos marineros de la Armada Argentina en guardia de honor frente a un monumento blanco, con una corona de flores de la Armada.
Guardia de honor y corona de flores de la Armada frente a un monumento al conscripto Bernardi.Gaceta Marinera (Armada Argentina)

En 2026, a cincuenta años de la fecha, la Armada recordó a Bernardi como símbolo de todos los jóvenes que pasaron por el servicio militar. Para quien investiga el Principessa Mafalda, es también otra cosa: uno de los 314 muertos de aquella noche, un muchacho enfermo que volvía a casa, y cuyo nombre un país entero no olvidó.

Su nombre está en el memorial del sitio, con los demás, en El naufragio.

Compartir

← Todas las notas